Pies

Un día vi una cosa que me dejó picueto.

Vi en un escaparate un cacharro que se llama Happylegs. Es para que andes mientras estás sentado.
La tienda que lo mostraba como última novedad colocó un cartel que decía:

¡¡¡¡Por fin puedes caminar sentado!!!!

Así. Con exceso de admiraciones y todo. A pesar de que más de tres admiraciones denota locura. ¡¡¡¡En serio!!!!

El caso es que, con ese reclamo, me pareció que era un cacharro pensado para Homer Simpson.

Bien.



Unos meses después visité varias residencias de ancianos para un proyecto de investigación, y pude ver la utilidad del Happylegs en pleno apogeo:

Varias personas mayores con dificultades para andar lo usaban para mantener o mejorar su movilidad.

Tras verlo, cambié mi opinión y decidí que el Happylegs era un producto genial.

¿Por qué? Porque coge algo que es bueno para todo el mundo, caminar a diario y evitar el sedentarismo, y lo pone al alcance a un sector de la población que no puede disfrutar de ese beneficio.

Así es como se crean productos y servicios. Pensando en un público concreto, específico. Que tiene un problema y que tu solución resuelve.


En lugar de pretender que tu soluciones sirvan para todo el mundo, es mejor centrarse en una audiencia concreta a la que le pueda venir bien.

Y si luego ven tu anuncio los Homer Simpson de turno y deciden que quieren tu solución aunque no esté pensada para ellos, pues eso que te llevas.




Para los que entienden el poder de centrarse en una audiencia concreta para conseguir mejores pacientes privados para la consulta, tengo esto:

https://copywritingmedico.com/ok-vsl-sqpc/

Es un vídeo largo. 35 minutos. Sobre cómo dirigirte en la red al tipo de paciente que más te satisface. Si quieres que tu solución sea para todo el mundo, no le verás sentido.

Que tengas un gran día.


Javi “PiececitosFelices” Vicente.

 

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