Cómo redactar una página “sobre mí” que convierte lectores en pacientes

Lo que pongas en tu página sobre mí puede ser el texto más importante que tengas que redactar para tu web.

Así de claro.

Según Google Analytics, la página acerca de o sobre mí de una web suele ser de las más visitadas.

Te estarás preguntando por qué. Quizás lo intuyes.

Tu página sobre mí es el lugar donde tus visitas acuden para decidir si tú estás hecho para ellos. Es una de las primeras etapas en el proceso de toma de decisión y venta.

Tu página sobre mí tiene el potencial de llevar a un visitante de un estado de consciencia (tu lector sabe que existes) a otro de convencimiento de que tienes algo que ofrecerle.

El objetivo de esta página es muy claro: hacer que tu lector se sienta agradecido de haberte encontrado.

Y para eso tienes que ayudarle a imaginar cómo sería su vida si él ya fuera tu paciente.

Tu página sobre mí tiene que hacer algo más que rellenar un espacio en blanco en tu web.

Lo que digas o dejes de decir aquí puede marcar la diferencia con tus pacientes.

Cómo redactar una página sobre mí que convierte lectores en pacientes

Fíjate si considero crítico redactar correctamente esta sección, que hace un tiempo decidí publicar un manual práctico que muestra paso a paso cómo redactar una página sobre mí para un negocio.

Este manual, llamado SOBRE TI, recoge con todo lujo de detalle el proceso que debes seguir para redactar una sección acerca de o sobre mí que conecta con tu paciente ideal, le convence del valor que le aportas y acelera su toma de decisión sobre si tú eres el profesional que tiene la solución que va buscando.

¿Cómo lo hago? Con un cuestionario con 20 preguntas clave. Las respondes y solo tienes que ensamblar esas respuestas en un determinado orden como si de un puzle se tratara. Y ¡voilà! ya tienes una página sobre mí que te ayuda a transformar lectores en pacientes.

Este es el método que aplico con mis propios clientes: les mando el cuestionario y yo ensamblo las respuestas que me dan en forma de una página sobre mí. Los resultados son siempre gratamente sorprendentes. Suelen decirme que les parece casi magia. Que les parece increíble cómo reordenando unas cuantas respuestas puedo conseguir una página que cuenta una historia (la tuya propia) que consigue conectar de una manera profunda con el lector.

Si quieres ahondar en mi metodología para redactar páginas sobre mí, puedes encontrar información sobre el manual SOBRE TI aquí.

Los 5 bloques para redactar un sobre mí que deja huella

Voy a darte unas pautas para que puedas escribir una buena página sobre mí. Si tienes un conocimiento profundo de tu paciente ideal y de tu solución, tienes suficiente material para redactar los 5 bloques clave que debe abordar una página sobre mí que conecta con tu lector.

Voy a presentártelos y luego los recorreremos en detalle. Tu página sobre mí debe componerse de 5 secciones:

  1. Una propuesta de valor
  2. Una visión evocadora
  3. Un elemento diferenciador
  4. Una historia
  5. Un ofrecimiento + llamada a la acción

El orden de estos elementos es clave. Cambia una sección de lugar, y tu página sobre mí perderá eficacia.

Estas secciones están pensadas para comenzar hablando de tu paciente, en lugar de hablar de ti. Qué ironía, ¿no?

Pues sí. Las mejores páginas sobre mí hablan especialmente sobre ellos: tus pacientes ideales.

Veamos en detalle el contenido de cada una de estas secciones:

1. Una propuesta de valor

Te recomiendo que tu página sobre mí no comience diciendo: “sobre mí” o “acerca del dr XXX”.

En lugar de hacer lo que hace el 99,99% de webs del mundo (no solo en el sector salud), comienza tu página sobre mí con un titular diferente: indicando claramente tu propuesta de valor única.

Por ejemplo, si eres un oftalmólogo que se dedica a dar un servicio de cirugía láser para corregir la miopía, un buen titular para esta sección podría ser:

“Te ayudo a recuperar una visión perfecta sin tener que preocuparte nunca más por usar gafas y lentillas”.

2. Una visión evocadora

Tras la promesa de tu titular, tienes que contarle a tu lector cómo sería su día a día si ya hubiera pasado por tus manos. Tienes que conseguir que visualice cómo sería su vida si hubiera resuelto (o aliviado) su problema de salud. A eso me refiero con una visión evocadora.

Es una sección donde conectamos con el deseo de cambio de nuestro paciente. Por ejemplo, en el caso del oftalmólogo, podríamos redactar algo en esta línea:

“Imagina cómo sería tu día a día sin tener que depender de ponerte las lentillas cada mañana. Imagina la comodidad de no tener que perder el tiempo quitándote las lentillas cada noche al ir a dormir. Imagina no tener que estar pendiente de cuándo te toca renovarlas. ¿Cuántas veces te ha ocurrido que has ido a abrir el cajón donde las guardas para encontrarte con que has olvidado comprar recambios? Todos estos inconvenientes se esfumarían si tuvieras una visión nítida y no dependieras de ellas.”

Cuanto más detallada sea la visión evocadora, más efectivo será este apartado. Debes conocer cuáles son los deseos de tu paciente actual y ponerlos en contraste con los problemas e inconvenientes que padece hoy, antes de ponerse en tus manos.

3. Un elemento diferenciador

Esta sección está pensada para responder a la pregunta que tu lector se está haciendo tras leer tu sección evocadora: ¿Por qué debo acudir a tu consulta y no a la de otro?

De hecho, este es un buen titular para esta sección: “Por qué acudir al Dr. [tu nombre]”.

Puedes responder esta pregunta recurriendo a pruebas de autoridad: hablando de ese título de una prestigiosa universidad que te diferencia del resto. De ese galardón que te avala. De ese cargo en el colegio de tu especialidad, en la editorial de una revista científica de tu campo o entidad similar que sitúa como experto en tu área.

También puedes recurrir a prueba social: habla del número de pacientes que ya ha pasado por tu solución transformadora. Coloca testimonios de pacientes satisfechos que cuenten con sus propias palabras cómo tu servicio les ha cambiado la vida a mejor. Incluso puedes hacer referencia a un caso de éxito y colocar un enlace a un artículo que lo cuente en detalle.

De todos los elementos diferenciadores que puedes poner en este apartado, los testimonios de pacientes reales son, con diferencia, los que mejor te van a funcionar. Si puedes conseguir que un paciente satisfecho te regale un minuto de su tiempo contando en un video grabado con el móvil cómo le van las cosas tras pasar por tu consulta y a quién le recomienda tus servicios, no dejes de incrustar ese vídeo en tu página sobre mí.

Y si tus pacientes son tímidos para mostrarse frente a una cámara, un testimonio escrito con una foto de tu paciente, indicando su nombre de pila, edad y profesión (si son datos relevantes) también hará maravillas.

4. Una historia

Fíjate en que hasta ahora, tu página sobre mí no está hablando de ti.

Es en este momento, una vez has contado tu promesa, una vez has contado cómo puedes ayudar a tu paciente y una vez has aportado pruebas de que eres la persona adecuada para solucionar ese problema de salud, cuando realmente comienzas a hablar de tu historia.

Te recomiendo que seas personal y directo. Que “te desnudes” y reveles algo de tu persona. A todos nos gusta una buena historia. Y vas a conectar con tu lector de una forma muy profunda si le cuentas la tuya en esta sección.

¿De dónde te viene la vocación? ¿por qué elegiste tu especialidad de salud? ¿Hay alguna anécdota que te haya marcado en tu forma de ejercer la medicina? ¿Cuáles son los valores y principios que rigen tu ejercicio profesional? ¿Hay algo que no soportas y que te lleva a luchar por cambiar la situación de tus pacientes?

Cuéntalo. Es tu historia. Es única. Y es la que te va a permitir conectar de una forma definitiva con tu paciente ideal.

5. Un ofrecimiento + llamada a la acción

Todo contenido estratégico que redactes debe acabar llamando a la acción a tu lector. No hacerlo es desperdiciar una oportunidad de transformar un lector en un paciente.

Piénsalo. Tu lector acaba de leer todas las secciones anteriores. Está prácticamente convencido de que tú eres su mejor opción para resolver o aliviar su problema de salud. ¿Cuál es el único paso que le queda por dar?

Efectivamente: pedir una cita contigo.

En lugar de dejar al azar que tu lector tome la iniciativa y se decida a pedir una cita contigo, vas a pedirlo tú abiertamente.

En esta sección vas a pedirle que te mande un correo electrónico, te llame por teléfono para pedir una cita, que te rellene un formulario de contacto o que vaya a visitar tu página de servicios (cuando la tengas redactada).

En definitiva, una acción de tu elección que le acerque a pedir una cita contigo.

Una versión mínima viable de tu sobre mí en 109 palabras

La ventaja de redactar para una web es que nada permanece grabado a fuego. Puedes redactar una página mínima viable y publicarla. Y, cuando tengas una versión más elaborada, sustituirla.

Es el principio de iteración lean que utilizan las empresas más productivas y eficientes.

Es la filosofía del “hecho es mejor perfecto”. Porque la perfección es el peor enemigo de la acción.

No esperes a tener tu página acerca de perfecta para darle al botón de publicar. Si todavía no tienes testimonios, que esto no sea un impedimento para publicar tu página tal cual la tengas ahora. Cuando recopiles un testimonio, edita tu página y agrégalo.

Puedes tener una versión mínima viable de tu página sobre mí hoy mismo. Y no va a tener más de 150 palabras. ¿Quieres ver un ejemplo? Vuelvo a la carga con el caso del oftalmólogo:

“Te ayudo a recuperar una visión perfecta sin tener que preocuparte nunca más por usar gafas y lentillas.

Soy el doctor Genaro Gutiérrez, oftalmólogo especializado en cirugía láser para corregir la miopía.

En mis 9 años de experiencia he operado a más de 1.200 pacientes de miopía como tú que han ganado en calidad de vida disfrutando de una visión nítida y diciendo adiós para siempre al uso de lentillas y gafas graduadas.

Recuperar una visión nítida hoy es posible. Si quieres saber si eres buen candidato para esta sencilla intervención de 30 minutos, escríbeme a genaro@oftalmologiagenaro.com y te daré mi consejo gratuito y sin compromiso.”

Este ejemplo contiene sólo 109 palabras. Y te aseguro que con esto ya estás en condiciones de convencer a algún lector para que se transforme en paciente de tu consulta. Solo necesitas:

  • Escribir tu promesa en forma de titular.
  • Contar brevemente en qué consiste tu solución salpimentándola de prueba de autoridad (el número de años de experiencia) y prueba social (el número de pacientes que ya has atendido).
  • Invitar a tu lector a que se informe sin compromiso mandándote un correo electrónico.

Ya no tienes excusa para no mejorar tu página sobre mí hoy mismo.

Además, esta versión mínima viable de tu página sobre mí puede funcionarte muy bien en tus perfiles de agregadores médicos tipo Doctoralia, Más que médicos o TopDoctors.

Ahora es tu turno

Escribe y publica hoy mismo una versión mínima viable siguiendo el ejemplo de 109 palabras que te acabo de poner. Y sigue iterando durante esta semana con la estructura que te he dado para redactar los cinco bloques. Prioriza tus testimonios, son el elemento más persuasivo a la hora de transformar lectores en pacientes. Continúa con la prueba de autoridad (títulos, credenciales, galardones…). En una semana puedes tener una sección sobre ti que conecta profundamente con tus lectores y te ayuda a transformarlos en pacientes.

Y recuerda: si necesitas más ayuda puedes comprar el manual SOBRE TI que te explica paso a paso cómo transformar visitas en pacientes con tu página sobre mí.

Deja un comentario

  Acepto la política de privacidad